
Llegó el 15 de noviembre de 2008. A las 18.00 el grupo se dio cita en al Local 2 para desentumecer brazos y muñecas, pero no llegamos a tocar ni una sola canción entera. Estábamos deseando desmontar aquello y cargarlo en los coches para ir a Boadilla.
Así fue, a las 19.30 entrábamos en el Gavalon para ver por primera vez el escenario donde tres horas y pico después empezaríamos el concierto. Metimos todos los aparatejos y montamos el escenario en una media hora larga, pero no nos enchufamos, sólo afinamos. Y nos subimos a la planta de arriba a ver el partido del madrid.
En el descanso bajamos a probar sonido, teníamos 15 minutos, y lo bordamos, micro uno Cursomán, micro dos Shark y micro tres Alvarito (creo), Carlos saliendo al centro de la sala vacía para dar su OK al sonido, volúmenes de instrumentos perfectos... Hombre Real, Apuesta por el Rock'n'roll y You Know What To Do, todas incompletas... y ¡a cenar! Cena en uno de los rincones más exquisitos de todo Boadilla del Norte (no lo mencionaré para no hacer publicidad), nos merecíamos un homenaje, era nuestro día. Después paseíto y más cerveza, pintas de Murphy, of course... eran las diez y media casi.
22.45 y la planta baja del Gavalon casi a reventar, así da gusto. Aparecimos por la escalera, aplausos espontáneos de las mejores zumofans, otra cervecita, charla, primeros besos y abrazos, primeras risas, nervios a flor de piel... y a las 23.00 subimos a darlo todo.
Y quienes lo dieron todos fuisteis vosotros, qué cojones tenéis y qué publico más cojonudo. Cada concierto disfruto más, coño. Estuvimos 1h 45 min tocando desde Ernesto hasta Nassau y se me pasó volando: volvimos a cometer errores prácticemente inaudibles, improvisamos con algún salto, con un batería que se levanta a cantar, con un bajista fumador, con unos coros estrambóticos (también inaudibles) en ¿Qué te he hecho yo?... Y acabamos con unas ganas acojonantes de volver a dar un concierto.
Gracias a todos por venir...
Recordad: Siempre un zumofan más, nunca uno menos.